miércoles, 8 de agosto de 2012

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Ontologia Aristoteles

 1. Ontología.






. Distingue entre Teoría y Praxis, lo cual es una novedad con respecto a Platón, para quien no había sino una única filosofía que era al mismo tiempo, actividad virtuosa que lleva a la felicidad y que coincide, sin más con la sabiduría. Para Aristóteles, hay una distinción clara y tajante entre Theoría/Praxis. Hay ciencias teóricas y ciencias prácticas y dentro de las teóricas hay una ciencia especulativa o proté filosofía (Prima Philosophia) y hay una filosofía segunda o déutera filosofía (Secunda Philosophia). Después sabremos que la filosofía primera es la teología y la filosofía segunda la física. Pero la cosa no es tan simple, pues dentro de la Theoría, hay la Física, la Matemática y la Teología. La Teología es la proté filosofía auténtica por excelencia dentro de la Theoría. Hay pues, tres ciencias teóricas: La matemática, que trata de los seres inmutables, pero no separados o sensibles, la física trata de los seres que tienen en sí mismos un principio de movimiento y que son, en consecuencia, seres móviles y separados unos de los otros o sensibles; en cuanto a la metafísica u ontología o Filosofía primera o Teología, se ocupa del Ser inmóvil y separado o suprasensible. La Teología es la ciencia del ser en cuanto ser, de la ousía o substancia y de sus atributos y propiedades porque se ocupa del Ser Primero, el objeto más excelso que existe y por este rasgo de primacía ontológica, al ocuparse de Dios, se ocupa entonces del ser en cuanto ser y de las sustancias. Aristóteles es el fundador de la ontología o estudio filosófico del ser o del ente en cuanto ente. No hay ciencia para Aristóteles sino de lo universal. Por tanto, esta ciencia tratará de lo más universal que existe, "el ser en cuanto ser y sus atributos esenciales" (Met. V, 1, 1003 a 21). Las demás ciencias tratan del ser únicamente desde un cierto punto de vista, por lo que se les llama "ciencias particulares" Por lo tanto, la "filosofía primera" es la ontología (ciencia del ser). Esta ciencia filosófica del ser debe ser la ciencia de las primeras causas y principios, es decir, ciencia de las condiciones de posibilidad de toda ordenación. Sin embargo esta ciencia constituye meramente una aspiración. La filosofía primera es ciencia buscada: "la finalidad de nuestro actual discurrir (es mostrar que) con el nombre de sophía todos hacen referencia a la ciencia de las primeras causas y de los primeros principios" (Met. A 981b 27-28) La filosofía primera es la ontología. Sin embargo, en otros lugares de la Metafísica, Aristóteles dice que "la ciencia por excelencia debe tener por objeto el ser por excelencia" (VI, 1, 1026 a 21), es decir, Dios. Entonces, la "filosofía primera" aparece como una teología. En otros lugares aparece como ousiología o teoría de la sustancia. Se pasa de una Ontología a una Ousiología puesto que, como luego se verá, la sustancia es la categoría central en Aristóteles y la realidad constará de sustancias y de ahí a una Teología. La filosofía de Aristóteles es el origen de la Ontoteología. Entonces diremos que la Filosofía Primera o Teología se ocupa de la Substancia Primera, Dios, o sea, la substancia inteligible y con ello del ser en cuanto ser. A partir del siglo XVII se llamará a esta disciplina filosófica teórica la Ontología (general: del ens commune y especial: Teología, Psicología y Cosmología). La Filosofía Segunda se ocupa de la Substancia Segunda o substancia sensible. Es la Física. Aristóteles afirma la unidad del ser, pero también dice que hay varias formas de ser, "El ser se dice de muchas maneras". El ser no es un término únivoco. Mejor dicho, el Ser, el Ente, To on, no es ni unívoco ni equívoco, sino más bien análogo. No hay homonimia, equivocidad (varios términos de igual forma, pero distinto significado). La unidad de sentido del término "ser" será llamada más tarde "analogía de atribución", ya que "ser" se dice propiamente de la sustancia, y de todo lo demás por referencia a ella. Explícitamente, Aristóteles sólo llamó "analogía" a la proporción matemática, o igualdad de relaciones (así al describir la justicia distributiva, Eth, Nic., V, 3 ss.), llamada más tarde "analogía de proporcionalidad". Todas las cosas son y decir que son no sirve para diferenciarlas entre sí. Aristóteles fue el primero en establecer de forma aceptable el procedimiento lógico de la definición. Aplicando ese procedimiento a la noción de ser (o, más exactamente, a la noción de lo que es, o ente, traducción directa de la palabra griega on , que en realidad era un adjetivo verbal o participio presente del verbo eimí), Aristóteles concluye que el ente no es un concepto que se pueda aplicar en el mismo sentido a todas las cosas. El Ser se enuncia de varias maneras. Tiene diversos significados. Tiene varios predicamentos. Predicados de distintos tipos se refieren al sujeto de maneras distintas. Lo determinan así de diversas maneras y en planos distintos. Esto es como decir que hay distintos tipos de referencia del predicado al sujeto. La referencia del predicado al sujeto es lo que expresa la palabra "es". Hay que admitir que el ser tiene sentidos distintos. Hay distintos modos de predicación, es decir, de decir que algo es, distintos modos en que algo puede ser sujeto de una proposición. Analizando las distintas acepciones en que se dice de algo ente o que es, obtiene diez conceptos supremos llamados "figuras de la predicación", o "predicaciones". En la Edad Media, con la Escolástica se llamarán "predicamentos". En griego son las "categorías". Las categorías son, pues, los géneros más universales con que podemos definir las cosas (pues la definición aristotélica consiste en tomar un concepto general -género- que incluya varias cosas además de la que tratamos de definir y añadirle un rasgo característico que la diferencie de las demás, de las otras -diferencia- Entre las categorías, las más importantes son la de entidad (tradicionalmente llamada substancia, en griego ousía) la de relación, la de cantidad y la de cualidad así como las de lugar y tiempo. Así, el ser se predica de muchas maneras, pero todas ellas se refieren a una forma primordial, al "ser" propiamente dicho: la substancia. Además, la substancia no es única: existen muchas substancias. Todas las demás formas de ser: cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición, estado, acción y pasión, no son ya sino modificaciones o accidentes de la substancia. Substancia y accidentes son los "géneros supremos" del ser, unificados por su común referencia a la substancia. Pero el ser no es, a su vez, un género, cuyas especies serían las diversas categorías: el ser lo es todo, y no es posible "añadirle" nada (ninguna diferencia específica) para poder obtener sus especies. La entidad o substancia y sus clases. La substancia es la categoría esencial, esto es es aquella categoría que aplicamos a una cosa cuando queremos saber qué es en sí misma, no en relación con otras; por eso se la llama el qué es. La substancia es el "ser" propiamente dicho. Dice Aristóteles: "En verdad, el eterno objeto de todas las investigaciones presentes y pretéritas, la cuestión siempre planteada: ¿qué es el "ser"?, se reduce a esta otra:¿qué es la substancia? Sobre la substancia, unos filósofos afirmaron que era única, y otros que era múltiple (y esta multiplicidad era, para unos, limitada en número, y, para otros, infinita). Para nosotros también el objeto fundamental, primero y, por así decir, único de nuestro estudio será el "ser" tomado en este sentido: la substancia" (Met., VII, 1, 1028 b 3). La pregunta por la esencia sólo se puede aplicar sin matices a cosas que existen independientemente de las otras. La substancia es el individuo concreto. Sin embargo, Aristóteles extiende la denominación de "substancia" y la aplica no únicamente al individuo concreto: "La substancia en el sentido más fundamental, primero y principal del término es aquello que ni es afirmado de un sujeto, ni está en un sujeto: por ejemplo, el hombre individual o el caballo individual. Pero podemos llamar "substancias segundas" a las especies en las que están contenidas las substancias tomadas en el primer sentido; y aún hay que añadir a las especies los géneros de esas especies. Por ejemplo, un individuo hombre está contenido en la especie "hombre", y a su vez esta especie se incluye en el género "animal". [...] De entre las substancias segundas, la especie se llama "substancia" con mayor razón que el género, ya que está más cerca de la substancia primera [...] Por otra parte, "substancia", hablando estrictamente, se aplica sólo a las substancias primeras, ya que únicamente ellas subyacen a todas las demás cosas". (Categorías V,) Hay dos tipos de substancias: substancia primera (el individuo concreto) y substancias segundas (la especie y el género). Sin embargo, en sentido estricto, la substancia es el individuo concreto. Las substancias segundas son también algo real sin embargo, puesto que la ciencia es sobre lo universal. Estas substancias segundas, sin embargo, no existen separadamente de la substancia primera, sino únicamente en ella. En definitiva, la substancia primera es lo verdaderamente real, la substancia en sentido estricto: ella es el sujeto último en el que tienen su existencia la especie y el género (e igualmente la esencia y la forma). El significado filosófico de ousía consiste, más allá de su inclusión entre las categorías, en mostrar la estructura radical de la realidad. Sustancia es sustrato: lo sustante del ser; y desde ahí se concibe la estructura real. La substancia es el sujeto último de toda predicación: no puede predicarse de otro ni existe en otro. En y por sí existe, separada (khoristón); sólo ella tiene esencia y, por tanto, definición. Su prioridad entitativa consiste en la subjetualidad, que es la raíz de la separabididad subsistente. Es decir, que por ser sujeto último determinado, la sustancia está separada. La concepción aristotélica del ser es una concepción subjetual del ser. El núcleo entitativo de la realidad es sujeto de atribución (predicados) y de inhesión (notas reales que le son propias). Este análisis es el que lleva a Aristóteles a dar preferencia a los objetos materiales, a los seres naturales, sobre los números y figuras de los matemáticos, subordinando aquéllos sólo a las entidades divinas o astros, que son las sustancias por antonomasia. Y ello a pesar de afirmar repetidamente que la verdadera ciencia es la que versa sobre lo universal, lo que se da necesaria e invariablemente en todos los casos, no sobre lo particular, singular o individual, que es variable y distinto en cada caso. Pues bien, los seres naturales son variables y son siempre seres individuales. En cambio, los entes matemáticos son inmutables y generales. Materia y forma. La solución a la paradoja de la ciencia, que sólo puede consistir en la comprensión de nociones universales, pero sólo tiene interés si se aplica a los seres concretos, individuales, la resuelve nuestro filósofo distinguiendo en las cosas reales dos principios constitutivos, y en los procesos reales, cuatro causas explicativas, de estas últimas hablaremos más adelante cuando hablemos de la physis. Aristóteles sostiene que la substancia, es decir, el individuo concreto, es un compuesto (synolon) de materia (hyle) y forma (morphé). A los dos principios constitutivos, verdaderos coprincipios (pues son perfectamente complementarios y, en los seres naturales, inseparables uno de otro) los llama nuestro autor materia y forma (en griego, hyle y morphé). La forma corresponde a la Idea platónica: es la esencia de la cosa, la substancia segunda, la especie y el género y es eterna, es la estructura permanente, universal, repetida en todor los individuos de una misma especie o clase y no existe sino en la materia (decimos que pertenecen a una misma clase o especie precisamente porque descubrimos en ellos esa estructura repetida). No hay formas separadas fuera de los individuos. La materia es el elemento neutro, indiferenciado que la forma se encarga de organizar y diferenciar y es también eterna. La materia no es nada de lo que podamos decir, pero no podemos decir que sea "nada". Dice Aristóteles: "Llamo materia a lo que en sí mismo no se concibe como algo determinado, ni cuanto ni afectado por ninguna de las demás determinaciones por las que el ser es afectado". La materia, al carecer en sí misma de contornos precisos, de rasgos distintivos, es ininteligible; pues entender significa diferenciar, distinguir, en una palabra, definir, cosa que sólo es posible con la forma, principio de inteligibilidad. La comprensión de la forma es la base del conocimiento científico, universal; la presencia de la materia es la base del conocimiento empírico, singular. Ambas, materia y forma son eternas, pero no existen independientemente, sino únicamente en el compuesto de ambas. Evidentemente, Aristóteles confiere una clara prioridad a la forma. En efecto, la forma (morphé) es, al mismo tiempo: 1) la esencia de cada cosa (es decir, "lo que algo es" tò tí esti), 2) la naturaleza. Sólo la forma es definible y cognoscible. Y es lo común a toda la especie (eidos), por lo que posee un carácter supraindividual (preexiste al individuo). En cambio, la materia primera es incognoscible (no hay nada inteligible en ella), pero es lo que individualiza la forma/especie. La substancia se predica preferentemente y en primer lugar del eidos, de la forma (morphé), en segundo lugar, del synolon y en tercer lugar de la materia
Ontologia Aristoteles

 1. Ontología.






. Distingue entre Teoría y Praxis, lo cual es una novedad con respecto a Platón, para quien no había sino una única filosofía que era al mismo tiempo, actividad virtuosa que lleva a la felicidad y que coincide, sin más con la sabiduría. Para Aristóteles, hay una distinción clara y tajante entre Theoría/Praxis. Hay ciencias teóricas y ciencias prácticas y dentro de las teóricas hay una ciencia especulativa o proté filosofía (Prima Philosophia) y hay una filosofía segunda o déutera filosofía (Secunda Philosophia). Después sabremos que la filosofía primera es la teología y la filosofía segunda la física. Pero la cosa no es tan simple, pues dentro de la Theoría, hay la Física, la Matemática y la Teología. La Teología es la proté filosofía auténtica por excelencia dentro de la Theoría. Hay pues, tres ciencias teóricas: La matemática, que trata de los seres inmutables, pero no separados o sensibles, la física trata de los seres que tienen en sí mismos un principio de movimiento y que son, en consecuencia, seres móviles y separados unos de los otros o sensibles; en cuanto a la metafísica u ontología o Filosofía primera o Teología, se ocupa del Ser inmóvil y separado o suprasensible. La Teología es la ciencia del ser en cuanto ser, de la ousía o substancia y de sus atributos y propiedades porque se ocupa del Ser Primero, el objeto más excelso que existe y por este rasgo de primacía ontológica, al ocuparse de Dios, se ocupa entonces del ser en cuanto ser y de las sustancias. Aristóteles es el fundador de la ontología o estudio filosófico del ser o del ente en cuanto ente. No hay ciencia para Aristóteles sino de lo universal. Por tanto, esta ciencia tratará de lo más universal que existe, "el ser en cuanto ser y sus atributos esenciales" (Met. V, 1, 1003 a 21). Las demás ciencias tratan del ser únicamente desde un cierto punto de vista, por lo que se les llama "ciencias particulares" Por lo tanto, la "filosofía primera" es la ontología (ciencia del ser). Esta ciencia filosófica del ser debe ser la ciencia de las primeras causas y principios, es decir, ciencia de las condiciones de posibilidad de toda ordenación. Sin embargo esta ciencia constituye meramente una aspiración. La filosofía primera es ciencia buscada: "la finalidad de nuestro actual discurrir (es mostrar que) con el nombre de sophía todos hacen referencia a la ciencia de las primeras causas y de los primeros principios" (Met. A 981b 27-28) La filosofía primera es la ontología. Sin embargo, en otros lugares de la Metafísica, Aristóteles dice que "la ciencia por excelencia debe tener por objeto el ser por excelencia" (VI, 1, 1026 a 21), es decir, Dios. Entonces, la "filosofía primera" aparece como una teología. En otros lugares aparece como ousiología o teoría de la sustancia. Se pasa de una Ontología a una Ousiología puesto que, como luego se verá, la sustancia es la categoría central en Aristóteles y la realidad constará de sustancias y de ahí a una Teología. La filosofía de Aristóteles es el origen de la Ontoteología. Entonces diremos que la Filosofía Primera o Teología se ocupa de la Substancia Primera, Dios, o sea, la substancia inteligible y con ello del ser en cuanto ser. A partir del siglo XVII se llamará a esta disciplina filosófica teórica la Ontología (general: del ens commune y especial: Teología, Psicología y Cosmología). La Filosofía Segunda se ocupa de la Substancia Segunda o substancia sensible. Es la Física. Aristóteles afirma la unidad del ser, pero también dice que hay varias formas de ser, "El ser se dice de muchas maneras". El ser no es un término únivoco. Mejor dicho, el Ser, el Ente, To on, no es ni unívoco ni equívoco, sino más bien análogo. No hay homonimia, equivocidad (varios términos de igual forma, pero distinto significado). La unidad de sentido del término "ser" será llamada más tarde "analogía de atribución", ya que "ser" se dice propiamente de la sustancia, y de todo lo demás por referencia a ella. Explícitamente, Aristóteles sólo llamó "analogía" a la proporción matemática, o igualdad de relaciones (así al describir la justicia distributiva, Eth, Nic., V, 3 ss.), llamada más tarde "analogía de proporcionalidad". Todas las cosas son y decir que son no sirve para diferenciarlas entre sí. Aristóteles fue el primero en establecer de forma aceptable el procedimiento lógico de la definición. Aplicando ese procedimiento a la noción de ser (o, más exactamente, a la noción de lo que es, o ente, traducción directa de la palabra griega on , que en realidad era un adjetivo verbal o participio presente del verbo eimí), Aristóteles concluye que el ente no es un concepto que se pueda aplicar en el mismo sentido a todas las cosas. El Ser se enuncia de varias maneras. Tiene diversos significados. Tiene varios predicamentos. Predicados de distintos tipos se refieren al sujeto de maneras distintas. Lo determinan así de diversas maneras y en planos distintos. Esto es como decir que hay distintos tipos de referencia del predicado al sujeto. La referencia del predicado al sujeto es lo que expresa la palabra "es". Hay que admitir que el ser tiene sentidos distintos. Hay distintos modos de predicación, es decir, de decir que algo es, distintos modos en que algo puede ser sujeto de una proposición. Analizando las distintas acepciones en que se dice de algo ente o que es, obtiene diez conceptos supremos llamados "figuras de la predicación", o "predicaciones". En la Edad Media, con la Escolástica se llamarán "predicamentos". En griego son las "categorías". Las categorías son, pues, los géneros más universales con que podemos definir las cosas (pues la definición aristotélica consiste en tomar un concepto general -género- que incluya varias cosas además de la que tratamos de definir y añadirle un rasgo característico que la diferencie de las demás, de las otras -diferencia- Entre las categorías, las más importantes son la de entidad (tradicionalmente llamada substancia, en griego ousía) la de relación, la de cantidad y la de cualidad así como las de lugar y tiempo. Así, el ser se predica de muchas maneras, pero todas ellas se refieren a una forma primordial, al "ser" propiamente dicho: la substancia. Además, la substancia no es única: existen muchas substancias. Todas las demás formas de ser: cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición, estado, acción y pasión, no son ya sino modificaciones o accidentes de la substancia. Substancia y accidentes son los "géneros supremos" del ser, unificados por su común referencia a la substancia. Pero el ser no es, a su vez, un género, cuyas especies serían las diversas categorías: el ser lo es todo, y no es posible "añadirle" nada (ninguna diferencia específica) para poder obtener sus especies. La entidad o substancia y sus clases. La substancia es la categoría esencial, esto es es aquella categoría que aplicamos a una cosa cuando queremos saber qué es en sí misma, no en relación con otras; por eso se la llama el qué es. La substancia es el "ser" propiamente dicho. Dice Aristóteles: "En verdad, el eterno objeto de todas las investigaciones presentes y pretéritas, la cuestión siempre planteada: ¿qué es el "ser"?, se reduce a esta otra:¿qué es la substancia? Sobre la substancia, unos filósofos afirmaron que era única, y otros que era múltiple (y esta multiplicidad era, para unos, limitada en número, y, para otros, infinita). Para nosotros también el objeto fundamental, primero y, por así decir, único de nuestro estudio será el "ser" tomado en este sentido: la substancia" (Met., VII, 1, 1028 b 3). La pregunta por la esencia sólo se puede aplicar sin matices a cosas que existen independientemente de las otras. La substancia es el individuo concreto. Sin embargo, Aristóteles extiende la denominación de "substancia" y la aplica no únicamente al individuo concreto: "La substancia en el sentido más fundamental, primero y principal del término es aquello que ni es afirmado de un sujeto, ni está en un sujeto: por ejemplo, el hombre individual o el caballo individual. Pero podemos llamar "substancias segundas" a las especies en las que están contenidas las substancias tomadas en el primer sentido; y aún hay que añadir a las especies los géneros de esas especies. Por ejemplo, un individuo hombre está contenido en la especie "hombre", y a su vez esta especie se incluye en el género "animal". [...] De entre las substancias segundas, la especie se llama "substancia" con mayor razón que el género, ya que está más cerca de la substancia primera [...] Por otra parte, "substancia", hablando estrictamente, se aplica sólo a las substancias primeras, ya que únicamente ellas subyacen a todas las demás cosas". (Categorías V,) Hay dos tipos de substancias: substancia primera (el individuo concreto) y substancias segundas (la especie y el género). Sin embargo, en sentido estricto, la substancia es el individuo concreto. Las substancias segundas son también algo real sin embargo, puesto que la ciencia es sobre lo universal. Estas substancias segundas, sin embargo, no existen separadamente de la substancia primera, sino únicamente en ella. En definitiva, la substancia primera es lo verdaderamente real, la substancia en sentido estricto: ella es el sujeto último en el que tienen su existencia la especie y el género (e igualmente la esencia y la forma). El significado filosófico de ousía consiste, más allá de su inclusión entre las categorías, en mostrar la estructura radical de la realidad. Sustancia es sustrato: lo sustante del ser; y desde ahí se concibe la estructura real. La substancia es el sujeto último de toda predicación: no puede predicarse de otro ni existe en otro. En y por sí existe, separada (khoristón); sólo ella tiene esencia y, por tanto, definición. Su prioridad entitativa consiste en la subjetualidad, que es la raíz de la separabididad subsistente. Es decir, que por ser sujeto último determinado, la sustancia está separada. La concepción aristotélica del ser es una concepción subjetual del ser. El núcleo entitativo de la realidad es sujeto de atribución (predicados) y de inhesión (notas reales que le son propias). Este análisis es el que lleva a Aristóteles a dar preferencia a los objetos materiales, a los seres naturales, sobre los números y figuras de los matemáticos, subordinando aquéllos sólo a las entidades divinas o astros, que son las sustancias por antonomasia. Y ello a pesar de afirmar repetidamente que la verdadera ciencia es la que versa sobre lo universal, lo que se da necesaria e invariablemente en todos los casos, no sobre lo particular, singular o individual, que es variable y distinto en cada caso. Pues bien, los seres naturales son variables y son siempre seres individuales. En cambio, los entes matemáticos son inmutables y generales. Materia y forma. La solución a la paradoja de la ciencia, que sólo puede consistir en la comprensión de nociones universales, pero sólo tiene interés si se aplica a los seres concretos, individuales, la resuelve nuestro filósofo distinguiendo en las cosas reales dos principios constitutivos, y en los procesos reales, cuatro causas explicativas, de estas últimas hablaremos más adelante cuando hablemos de la physis. Aristóteles sostiene que la substancia, es decir, el individuo concreto, es un compuesto (synolon) de materia (hyle) y forma (morphé). A los dos principios constitutivos, verdaderos coprincipios (pues son perfectamente complementarios y, en los seres naturales, inseparables uno de otro) los llama nuestro autor materia y forma (en griego, hyle y morphé). La forma corresponde a la Idea platónica: es la esencia de la cosa, la substancia segunda, la especie y el género y es eterna, es la estructura permanente, universal, repetida en todor los individuos de una misma especie o clase y no existe sino en la materia (decimos que pertenecen a una misma clase o especie precisamente porque descubrimos en ellos esa estructura repetida). No hay formas separadas fuera de los individuos. La materia es el elemento neutro, indiferenciado que la forma se encarga de organizar y diferenciar y es también eterna. La materia no es nada de lo que podamos decir, pero no podemos decir que sea "nada". Dice Aristóteles: "Llamo materia a lo que en sí mismo no se concibe como algo determinado, ni cuanto ni afectado por ninguna de las demás determinaciones por las que el ser es afectado". La materia, al carecer en sí misma de contornos precisos, de rasgos distintivos, es ininteligible; pues entender significa diferenciar, distinguir, en una palabra, definir, cosa que sólo es posible con la forma, principio de inteligibilidad. La comprensión de la forma es la base del conocimiento científico, universal; la presencia de la materia es la base del conocimiento empírico, singular. Ambas, materia y forma son eternas, pero no existen independientemente, sino únicamente en el compuesto de ambas. Evidentemente, Aristóteles confiere una clara prioridad a la forma. En efecto, la forma (morphé) es, al mismo tiempo: 1) la esencia de cada cosa (es decir, "lo que algo es" tò tí esti), 2) la naturaleza. Sólo la forma es definible y cognoscible. Y es lo común a toda la especie (eidos), por lo que posee un carácter supraindividual (preexiste al individuo). En cambio, la materia primera es incognoscible (no hay nada inteligible en ella), pero es lo que individualiza la forma/especie. La substancia se predica preferentemente y en primer lugar del eidos, de la forma (morphé), en segundo lugar, del synolon y en tercer lugar de la materia
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lunes, 6 de agosto de 2012




el príncipe maquiavelo




Maquiavelo redactó el Príncipe de un sólo golpe entre agosto y diciembre de 1513 a partir de sus lecturas y de su larga experiencia personal . En la obra se distinguen cuatro partes fundamentales:
  1. Capítulos I-XI: Maquiavelo estudia aquí las diferentes clases de principados, cómo se adquieren y se conservan. Trás una rápida mención de los principados hereditarios ( capítulo II ), se centra en el estudio de lo que denomina como principados nuevos, abordando primeramente el llamado principado mixto ( capítulos III-V ). De todos modos, la preocupación esencial de Maquiavelo es examinar los principados totalmente nuevos ( en donde es nuevo tanto el príncipe como la organización política en la que sustenta su principado ) junto con las diferentes formas de acceso a los mismos y los problemas generales que plantea su conservación ( capítulos VI-IX ). Trás una primera consideración sobre las fuerzas de los principados ( capítulo X ) finaliza la primera parte haciendo referencia al principado eclesiástico ( capítulo XI ) donde resalta su desprecio por la política temporal de la Iglesia.
  2. Capítulos XII-XIV: Maquiavelo aborda en esta segunda parte el problema de la seguridad y la armas: un Estado sólo es libre y seguro si dispone de un ejercito propio bien organizado sobre la base del reclutamiento del ciudadano; un príncipe sólo puede mantenerse si dispone de armas propias y él mismo está al frente del ejército y de la política militar. Por la misma razón, las armas mercenarias y auxiliares muestran la dependencia y la debilidad de dicho Estado, y a la larga la necesaria conquista por quien, de hecho, tiene la fuerza.
  3. Capítulos XV-XXIII: Maquiavelo pasa a estudiar en esta 3ª parte cuál debe ser el comportamiento y el gobierno de un príncipe con respecto a sus súbditos y amigos. En este contexto, abandonando el fácil recurso de la imaginación, Maquiavelo, desarrolla los principios de una política rigurosamente realista, partiendo de lo que las cosas realmente son y han sido y serán siempre ( no lo que deberían ser ), pues la política debe basarse en lo que la naturaleza y pasiones humanas son inevitablemente: maldad, volubilidad, ingratitud, ambición, envidia. Un Príncipe ( el Estado ) debe basarse en sí mismo: la ley, por un lado, y la astucia y la fuerza por otro ( capítulo XVIII ), disfrazado -porque lo obliga la situación- sus a primera vista injustas, inmorales e irreligiosas acciones porque la política para la generalidad es el reino de las apariencias, ya que todos ven lo que pareces, pero pocos palpan lo que eres. Por ello, se ha de ser consciente de que es inevitable y necesario pecar a veces para conservar el Estado y la libertad, pero se ha de procurar por todos los medios no incurrir en el odio y en el desprecio del pueblo, porque éstos son los males o vicios que hacen perder el Estado ( capítulo XIX ). El príncipe debe ganar el consentimiento a su dominación: la mejor fortaleza es no ser odiado por el pueblo, porque por muchas fortalezas que tengas, si el pueblo te odia, no te salvarán. ( capítulo XX ).
  4. Capítulos XXIV-XXVI: A partir de estos capítulos, Maquiavelo, estudia la situación contemporanea de la Italia de su época, volviendo al objeto central de sus preocupaciones: las causas de la ruina de Italia y la posibilidad de una regeneración que permita recuperar la libertad y ordenar un Estado moderno y eficaz como forma de convivencia (de vivere civile). Se trata por tanto, de analizar la posibilidad de la regeneración política de Italia. En el capítulo XXIV se expone la causa del hundimiento italiano; en el capítulo siguiente se debate el lugar que en el curso político corresponde a la virtud y a la fortuna, con el fin de refutar  a quienes desean disfrazar su incapacidad e ignorancia en la presunta omnipotencia de la fortuna; con el fín de demostrar que lavirtud y la audacia tienen un lugar muy importante en el desarrollo y conclusión de la lucha política. Trás todo esto, Maquiavelo, exhorta a final a la acción virtuosa y capaz que lleve a Italia a infundir en la materia una nueva forma mediante un orden nuevo. No es, por tanto, el Príncipe ni el realismo de Maquiavelo un meropragmatismo anclado en la reproducción de lo existente, limitado al ámbito del ser; su realismo es la base fundamental del que se ha de partir para pasar del ser al deber ser. En este contexto el objeto principal de su atención es el principado totalmente nuevo por lo que su obra se orienta desde el principio hacia el estudio de esa variante, obviando - aunque haciendo referencia a ellos - los principados hereditarios y mixtos. Su interés se centra, por tanto, en el principado nuevo del cual, Maquiavelo, ve un modelo contemporaneo del mismo en la figura de Cesar Borgia.

 






la ontologia:
                          
La metafísica se centra en la naturaleza de la realidad última, este estudio se divide en Ontología, que es el estudio de los principios que componen el universo, y de la metafísica propiamente hablando, que estudia los rasgos generales de la realidad. La metafísica permite realizar un análisis acerca del ser y su trascendencia, a través de la realidad, al principio estas cuestiones se dieron respecto al cosmos y el principio del arjé, pero luego fue evolucionando hacia el hombre y su papel como ser en el entorno que le rodea. La metafísica como ciencia siempre ha sido un punto fuerte de discusión para los filósofos, ya que es difícil establecer un principio que explique porque el hombre es ser, vivo, pensante y mucho más tratar de otorgar un método que asista en la carrera continua del hombre para ser mejor, es decir que permita que las capacidades especiales que reconocen al hombre como algo especial se desarrollen completamente y permitan llegar al ser. La metafísica es importante en las “ciencias” de la filosofía, pues define al hombre como hombre y lo reconoce como un ser superior que trasciende. OBJETIVOS OBJETIVO GENERAL Identificar las características de la metafísica en la filosofía a través de la historia OBJETIVOS ESPECÍFICOS -Reconocer la importancia de la metafísica como ciencia del ser -Comprender las características de la metafísica en cada una de las épocas de la filosofía - Explicar cuales fueron los principales filósofos de cada época y en que consistían sus puntos de vista VOCABULARIO APEIRÓN: El principio de todas las cosas según Anaximandro, es una sustancia intangible, invisible e infinita. DEMIURGO: Es el responsable último de la creación del universo material, que atrapa la esencia divina de la humanidad. DEVENIR: Realidad entendida como proceso de cambio, proceso mediante el cual algo se hace o llega a ser. DOGMA: Punto capital de un sistema, filosofía o religión que es proclamado cierto e innegable METAFÍSICA: Disciplina filosófica que trata de la esencia de la realidad total y entraña una concepción total de la vida y del universo. SER: esencia o naturaleza, ente SUSTANCIA: Lo que hay de permanente en un ser, a lo cual son inherentes las cualidades estados y actividades perceptibles RACIONALISMO: Doctrina epistemológica, opuesta al empirismo que considera a la razón como fuente principal y única del conocimiento humano en general. REALISMO: Afirma la existencia de objetos reales independientes de la conciencia y asequibles a nuestras capacidades cognoscitivas. ONTOLOGÍA Y METAFÍSICA La metafísica es la filosofía primera según Aristóteles, fue llamada así por el filósofo peripatético griego Andrónico de Rodas en el siglo I a. C. (año 70 a. C.), cuando recopilo los 14 libros de Aristóteles que estaban “más allá de la física”. Esta palabra a adquirido un carácter que la hace referirse a cosas que trascienden la realidad humana, que no pueden ser explicadas por leyes o causas. Al contrario, para la filosofía la palabra se refiere a todo lo que es la realidad. El nombre más reciente que se le ha dado es el de ontología (óntos-lógos, ciencia o tratado del ente, o idea del ser), fue utilizado por primera vez por Johannes Clauberg (1974), se popularizo en el siglo XVII y en el siglo XVIII con Christian Wolf. Tanto así los dos nombre pasaron a se sinónimos, aunque en la filosofía contemporánea tienen significados ligeramente distintos aunque ambos sean derivados de la ciencia Metafísica. La diferencia entre la metafísica y la ontología esta en que la primera investiga los principios de la realidad, y como esta realidad es en todos los universos, esta adquiere un carácter más general y abstracto. La ontología en cambio, estudia las divisiones ultimas de este universo, porque lo que se centra más en la parte física de la modo humano. La ontología o metafísica tuvo origen es las preguntas acerca del hombre por parte de los griegos y al igual que la metafísica fue adquiriendo matices distintos en las diversas épocas históricas. ONTOLOGÍA GRIEGA Los primeros paradigmas fueron la pregunta por el cosmos, es decir comprender el principio del arjé ( de donde nacen las cosas y a adonde revierten cuando mueren), y el de esta totalidad que nace y muere a la cual denominaron Physis (naturaleza). Estas preguntas fueron planteadas por los presocráticos a quien Aristóteles denomino “fisiólogos”. La pregunta sobre ¿Que es lo que es?, brota del principio del Physis, las sustancias que tienen un ciclo y que son el modo primerísimo del ser y conforman esta naturaleza. A su vez el Arjé es el principio generador de la Physis de donde vienen y a donde llegan esas sustancias, donde las cosas se reducen a él aunque él no se reduzca a ninguna. Respecto al arjé se dieron distintas propuestas, de las cuales se distinguen dos clases; los principios físicos, como principio que son elementos materiales, de la naturaleza , y los principios lógicos, cuando el arjé era indeterminado, un producto del pensamiento, es decir, no era natural ni material. Tales y Anaxímides, destacaron cada uno con el agua y el aire como el arjé. Después surgió el Apeirón, planteado por Anaximandro, que contenía toda causa de nacimiento y destrucción del mundo, pero el mismo era inmutable. También esta el ser como principio, que fue planteado por Parmenides de Elea quien lo explico como el ente que constituía todas las cosas y les daba su existencia, pero es perceptible nada más que por la razón. Este ser es lo permanente e inmóvil que puede ser captado por nuestra razón, a diferencia de la realidad o el devenir que es captada por los sentidos y es la apariencia mudable y cambiante de este. Platón en cambio dividió la realidad en dos esferas; la esfera o mundo inteligible, de las ideas o formas perfectas, eternas o indivisibles y el mundo sensible, es decir el devenir, lo material y lo conocido a través de los sentidos. Para platón la verdadera y necesaria realidad se encontraba en el mundo de las ideas, pues no esta sujeto a cambios ni a corrupción, sino que están descritas siempre sin contradicciones, el mundo real era en cambio sombrío y cambiante a los sentidos, son la sombra de las ideas. Para ejemplificar esto Platón expuso el mito de la caverna, en el cual muestra a la humanidad prisionera de una caverna que confunde las sombras proyectadas en una sombra con la realidad y considera al filosofo como una persona que penetra el universo fuera de la caverna de la ignorancia y alcanza una visión de la verdadera realidad, el mundo de las ideas. Sin embargo existe aún un problema pues era difícil separar las cosas de las ideas ya que estas eran las causantes de las otras, esta cuestión fue tratada de resolver con la postulación del Demiurgo, un ser creador que relacionaba los dos mundos, sin embargo esta respuesta no fue totalmente satisfactoria por lo que Aristóteles presento otra en el que el ser es Sustancia. Esta sustancia es una combinación entre potencia y acto, entre aquello que puede ser (pero todavía no es) y aquello que ya es (también conocido como materia y forma). Las cosas eran un compuesto de materia y forma, y lo que distinguía una cosa de otra eran los accidentes que caracterizaban su forma. Estos eran percibidos por los sentidos pero no eran estos la sustancia sino solo la diferencia. ONTOLIGÍA MEDIEVAL La época medieval se caracterizo por el surgimiento de filósofos cristianos, quienes intentaron acomodar la idea de la Physis a la de Dios. Es decir que para ellos la physis es la creación. La doctrina cristiana se constituyo por dos dogmas principales, el dogma trinitario, en el cual en Dios hay una sola sustancia en tres personas distintas y el dogma cristológico, que distingue una sola persona, Cristo, como hombre y Dios perfecto, unión de las dos naturalezas divina y humana. En esta época se tomaron las mismas categorías metafísica griegas y se adecuaron al cristianismo, por lo que es criticada por ser una época oscura para la filosofía sin embargo, respecto a esto Zubiri escribe “El cristianismo tiene una idea del mundo distinta ala de los griegos. La idea de mundo fue uno de los más importantes puntos de encuentro del cristianismo con la filosofía, y lo que forzó a los pensadores cristianos a elaborar un pensamiento filosófico propio, Puede decirse que originariamente toda la radical innovación que el cristianismo introduce en la filosofía es una nueva idea del mundo. Mientras los metafísicos cristianos, salvo en puntos concretos, absorben, depuran y elevan la metafísica griega, en cambio rompen con esta por su idea del mundo. Y ante todo por la raíz de este: el mundo esta “creado”. Este es su carácter último y para muchos pensadores un carácter formal e intrínseco del mundo en ciato tal. Mundo es entonces la totalidad del ente creado qua creado. Con ello, la metafísica se convierte en teoría de la creación”. Para los escolásticos medievales el objeto propio de la metafísica fue un motivo de gran preocupación y se ocuparon en gran medida de las relaciones entre la metafísica y la teología. Agustín de Hipona reconcilia el pensamiento platónico con el dogma cristiano, esta obra se resume en la sentencia de “cree para entender”, pues la verdad buscada por la filosofía era Dios, y su acción intelectual quien es Cristo. En ontología San Agustín identifico a Dios con Ser, por ser el la identidad, la esencia. Dios es para el la inteligencia que contiene las ideas de las cosas del mundo sensible, esto significa que todas las cosas son obra e inspiración del El. En esta época se manifestó el problema de los universales, que es la pregunta sobre el tipo y el conjunto de todo aquello que se asume como existente, es el nombre que se le da a un conjunto de cosas que comparten alguna característica, por ejemplo Hombre (cuando no referimos a todos los hombres), caballos, libros, etc. El problema surge cuando no se sabe real la existencia de estos términos. Boecio expreso especto a esto que lo universal no podía ser sustancia, pues esta es singular (las cosas son singulares), y que lo universal era inmaterial y existía unido y confuso a los accidentes de las cosas (las cosas son universales , sin embargo esta proposición resultaba problemática para los filósofos a la hora de explicar la Trinidad la unidad de tres sustancias en una sola. En la época medieval cabe destacar dos corrientes contrarias, el realismo y el normalismo, que intentaban dar respuesta a la pregunta sobre los universales. Los realistas pensaban que lo universal existe como una sola cosa, y que la existencia de las cosas estaba premeditada por la existencia de los universales. El más importante realista fue Santo Tomás de Aquino. El describió la metafísica como “la ciencia de la verdad, no de cualquier verdad, sino de aquella verdad que es el origen de toda la verdad, esto es, que pertenece al primer principio por el cual las cosas son. La verdad que pertenece a tal principio es, evidentemente, la fuente de toda la verdad” (Contra Gent., I, 1,2). Esto da como resultado que Dios sea el objeto de la metafísica y a la vez sea el estudio de el ser o el ente, lo que da a pensar en una subordinación ante la teología por parte de la física, que es justificada por Santo Tomás por un acuerdo fundamental entre estos dos que dan como resultado la metafísica. Para Santo Tomás el propósito de la metafísica era el conocimiento de Dios a través de los seres finitos sensibles. Los nominalistas, al contrario, consideraban los universales como irreales y abstracciones del pensamiento, pues para ellos pensar en la realidad de los universales era limitar la inteligencia y el poder de Dios. El principal nominalista fue Guillermo de Ockham, quien considero a los universales como meros instrumentos del lenguaje que tomaban el lugar de las cosa cuando se hablaba de ellas. Lo universal eran simples términos para designar las cosas. ONTOLOGÍA MODERNA Los filósofos modernos fueron muy influidos por los avances de la ciencia experimental y la matemática, por lo que intentaron desarrollar ideas que concordaran con esos conocimientos. Esta búsqueda planteo la postulación del sujeto cognoscente, como el fundamento de la realidad.
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